martes, 16 de octubre de 2012

manifiesto de intenciones

No quiero a alguien que me diga que soy el amor de su vida de un día para otro. No busco que me diga te amo ni que vamos a estar juntos para siempre. No quiero una relación falsa y llena de mentiras como la de la mayoría. Quiero ir despacio, de la mano de alguien que me diga que me quiere sólo si realmente lo siente, que me cuide pero que me recuerde que vivir es difícil y hay cosas que uno las tiene que hacer solo, y así, poquito a poco volverme importante en su vida de verdad. No quiero que haya normas ni prohibiciones, quiero que las cosas fluyan porque a ambos nos salen así. No quiero ni necesito etiquetas ya que nadie es propiedad de nadie, pero sí quiero sentir que me duele lo que le duela y que sus lágrimas son también las mías porque eso significaría que nuestros corazones laten al unísono porque funcionan así, no les hace falta un metrónomo para compaginarse. Quiero vivir un sin fin de aventuras con él sin preocuparme por si estoy despeinada, de hecho, quiero estar siempre despeinada porque eso significa que no me muevo, que sigo viva. Quiero quedarme sin aliento cuando le vea y recuperarlo solamente para poder besarle. Quiero hacer locuras, seguir a mi corazón y que sin reproches ni amenazas me conteste con una sonrisa. Quiero dar y que me den libertad porque eso significará que nuestra confianza es infinita. Quiero pasar la resaca de los domingos tirada en un sofá cualquiera viendo sin ver la televisión y rodeada por besos, caricias y un rostro amigo que en vez de interrogarme me pregunte sinceramente: ¿lo pasaste bien con tus amigas? Quiero estar con alguien que se muera de ganas de enseñarle al mundo que está conmigo aunque me acabe de despertar, tenga el pelo sucio y una voz más propia de un rockero estridente que de una princesa. No quiero llevar corona y no quiero vivir en un palacio, de hecho preferiría vivir en una cueva, apartada del mundo, mirarle y sentir que mi palacio está muy por encima de lo material. No quiero aparentar que me hago mayor cuando realmente sigo siendo una niña y quiero que él nunca pierda su sonrisa de niño.